
Ayer al escuchar que llamabas (porque tengo un sonido especial para tí en mi móvil), mi corazón saltaba de alegría al ver que me tenías pendiente, que aun no me has olvidado. Pero mi razón me decía, basta! debes parar eso, debes alejarte aunque duela.
Hablamos toda la noche, intercambiamos impresiones del juego de béisbol, pero que mal... perdió el Licey nuestro equipo favorito. Te cambiaste a él por mí, porque eres escogidista desde chiquito como dirían los aguiluchos (equipo de béisbol dominicano), pero ahora eres liceista para estar combinado conmigo.
Quise decirte entre tantas llamadas: ven quiero que me abraces, quiero que veamos salir los primeros rayos del sol uno al lado del otro...pero no lo hice, no era el momento apropiado...NO tienes idea de como lo deseaba.
Que dificil es NO DECIR LO QUE DESEAMOS en el momento preciso, luego cuando ese breve espacio termina, te lamentas por no haberlo hecho o te felicitas por tu fuerza de voluntad, por haber sobrepasado eso que según los demás no puedes seguir permitiendo.
Y yo que? y lo que siento... es más importante lo que opinen los demás? La sociedad te impone tantas cosas: te alaban o de empujan al abismo más profundo, te imponen elegir sobre lo que es bueno o malo.
Acaso es tan grave dejar que las cosas fluyan como decía Heráclito, siempre y cuando estemos conscientes del grado en que nos pueda afectar una determinada situación.
Acaso es tan grave entregarnos sinceramente cuando entendemos que eso nos produce un momento de felicidad que la sociedad no tiene derecho a arrebatarte. Digo pues, Al diablo con sus imposiciones y sus ideas, a partir de este momento cuando te quiera conmigo te lo digo, sin importar si me mereces o no...
Al final de cuentas, el placer no sólo será tuyo, sino de ambos... AL DIABLO CON LOS PRECEPTOS .... AL DIABLO CONMIGO, CON MIS DUDAS Y MIS MIEDOS.
VIVAN que nadie lo hará por ustedes!!!!
AMR





